Descripción
El pan de maíz es uno de esos panes que enamoran desde el primer mordisco. Elaborado con un 50% de harina de maíz y fermentación lenta, desarrolla un sabor suave y ligeramente dulce, con una miga esponjosa, aromática y de ese característico color dorado que solo da el maíz.
Se hornea directamente sobre suelo de piedra, lo que le otorga una corteza fina pero sorprendentemente crujiente, con una base firme que aguanta bien cualquier acompañamiento.
Las pipas de girasol integradas en la masa y el baño exterior en semillas de amapola añaden matices de sabor y una textura que hace cada bocado más interesante.
Es un pan versátil: igual de bueno con quesos curados, embutidos y platos de cuchara que con mantequilla, miel o una buena mermelada. Se conserva perfectamente 2-3 días a temperatura ambiente y admite congelación sin perder calidad.





