Descripción
La barra gallega se caracteriza por su masa muy hidratada, lo que permite desarrollar una miga más alveolada, ligera y llena de sabor.
Su fermentación en dos fases aporta una textura muy especial: primero se desarrolla el sabor y la estructura de la masa, y después se forma la barra para lograr su consistencia final.
El resultado es un pan con corteza crujiente y una miga jugosa ideal para acompañar comidas.



